Que la nuestra es una provincia cambiante, no hay duda. Así como se pasa de la gloria a la desdicha, de una alegría a una queja social, también del frío inusitado al calor más sorprendente para esta época del año. Ayer, cerca de las 16, el termómetro subió hasta los 30.5º. Los "inviernos estivales" son, por cierto, una marca registrada en Tucumán.